Presencia de anticuerpos IgG antihelicobacter pylori en suero no se relaciona a factores de riesgo y síntomas de la enfermedad ácido-péptica en adultos jóvenes

2017 ◽  
Vol 43 (2) ◽  
pp. 18-22
Author(s):  
Gabriel Vasco ◽  
Consuelo Luna ◽  
Judith Torres ◽  
César Padilla

Objetivo: determinar el valor diagnóstico de anticuerpos IgG anti-Helicobacter pylori ante sospecha clínica de enfermedad ácido-péptica en adultos jóvenes. Sujetos y métodos: estudiantes de la Carrera de Medicina de la Universidad Central del Ecuador que consintieron participar en una encuesta en línea y extracción de sangre venosa que fue sometida a una prueba inmunoenzimática para detección de anticuerpos. Resultados: se incluyeron 225 partícipes con un una edad promedio de 20 años; el estudio inmunoenzomático fue positivo en el 32,88% de muestras. La existencia de IgG anti-H. pylori no se relacionó estadísticamente a la presencia o ausencia de antecedentes patológicos personales, familiares o sociales. La acumulación de dos o tres síntomas no se relacionó con el hallazgo serológico. Conclusión: las pruebas serológicas para diagnóstico de gastritis o para tamizaje no son adecuadas para éste grupo de edad, toda vez que su positividad no se relaciona a síntomas, factores de riesgo conocidos de infección gástrica o desarrollo de patologías

2017 ◽  
Vol 4 (1) ◽  
pp. 7-14
Author(s):  
Vivian Lucrecia Matta Rios ◽  
Karla L. Lange-Cruz ◽  
Narda G. Medina-Samayoa ◽  
Eugenia M. Martinez-Castellanos ◽  
Edgar L. Hidalgo-Letona ◽  
...  

Se determinó la frecuencia de anticuerpos IgG anti-Helicobacter pylori a 302 niños de cuatro centros de atención integral (CAI) y se realizó un análisis comparativo con las reportadas en dos estudios del 2002 para establecer cambios en la frecuencia durante el perí­odo (2002-2012). La determinación de anticuerpos se realizó a través de un ensayo inmunoenzimático comercial, con un muestreo estratificado por grupo etario, similar al realizado en 2002. Se obtuvo una frecuencia de 44.70%, IC 95% [38.93, 50.48], muy similar a 42.71% encontrada en el 2002 (p = .655). Los cambios observados por rangos de edad no fueron significativamente diferentes: en el grupo de menores de 3 años se encontró positividad el 33.15% en el 2002 y 35.63% en el 2012 (p = .791), y el de 3 a 10 años (p = .628) la positividad en el 2002 fue 51.20% y en el 2012 fue 48.37%, así­ como con el género de los niños, (p = .874 para el 2002 y p = .435 para el 2012). Se evidenció que la infección es adquirida desde la temprana edad y que aumenta con los años, encontrando que, a la edad de 5 años, casi el 50% de los niños ya es seropositivo. Los factores de riesgo asociados significativamente con la existencia de anticuerpos IgG anti-H. pylori son no estar sano (p = .041), la presencia de diarrea actual (p = .003), el consumo de agua no purificada (p < .001) y la clase de servicio sanitario disponible (p = .003).


2016 ◽  
Vol 33 (1) ◽  
Author(s):  
Deborah Navarro Rosenblatt ◽  
Samuel Durán Agüero

El cáncer de vesícula biliar es la neoplasia maligna más común en el tracto biliar. Chile presenta la tercera prevalencia más alta de cáncer de vesícula en el continente americano, siendo las mujeres chilenas de la ciudad de Valdivia las que presentan la prevalencia más alta.Los principales factores que se han asociado al cáncer de vesícula son: ser mujer, colelitiasis, obesidad, etnia, inflamación crónica, historia de enfermedades infecciones, como H. pylori y Salmonella e historia familiar de cáncer.En Chile la mortalidad por cáncer de vesícula es cercana al nivel de prevalencia. Esto se debe en parte a que el cáncer de vesícula es una enfermedad silenciosa y sin síntomas específicos en primeras instancias.Presentar obesidad y ser portador de agentes infecciosos, como Helicobacter pylori, son dos de los factores de riesgo más importantes para desarrollar cáncer de vesícula en Chile, ya que existe y una prevalencia de obesidad cercana al 30%.El objetivo de esta revisión literaria es informar y resumir los factores de riesgo de cáncer de vesícula prevalentes en Chile, para así enfocarse en la prevención y cuidado de estos, con el propósito de reducir la prevalencia de esta letal enfermedad.


2020 ◽  
Vol 31 (2) ◽  
pp. 98-106
Author(s):  
Javier Chahuán A. ◽  
Margarita Pizarro R. ◽  
Luis A. Díaz P. ◽  
Alejandro Villalón F. ◽  
Arnoldo Riquelme P.

Helicobacter pylori (H. pylori) es una bacteria Gram negativa que sobrevive a la acidez gástrica. Se estima que aproximadamente el 50% de la población mundial es portadora de esta infección, siendo mayor la prevalencia en poblaciones africanas y latinoamericanas. Entre las manifestaciones clínicas asociadas a esta infección se encuentra gastritis, úlceras pépticas, linfoma MALT, cáncer gástrico y otras patologías extradigestivas. La infección crónica por H. pylori es el factor de riesgo más importante para el desarrollo de CG. Existen diversos métodos diagnósticos para detectar la infección por H. pylori, los métodos invasivos más utilizados son la prueba rápida de ureasa y tinción de Giemsa en biopsias gástricas. El cultivo y las técnicas moleculares son de gran utilidad para el estudio de presencia de H. pylori y estudios de resistencia antibiótica, pero suelen estar poco disponibles en los centros de atención en salud. Los métodos no invasivos más utilizados son la prueba de aire espirado con urea marcada y antígeno bacteriano en deposiciones. Los estudios serológicos son utilizados para estudios poblacionales. El uso e indicación de cada uno de los métodos de diagnóstico para la detección de infección por H. pylori, dependerá de las manifestaciones clínicas, los factores de riesgo de CG y la edad del paciente.


2020 ◽  
Vol 4 (6) ◽  
pp. 23-33
Author(s):  
Luis Moncayo Molina ◽  
Christian Moncayo Rivera ◽  
Fernanda Peralta Cárdenas ◽  
Carla Idrovo Idrovo

Helicobacter Pylori, una infección relacionada estrechamente con la gastritis, que afecta a más del 50% de la población mundial. El objetivo de la presente investigación fue determinar la prevalencia, los factores de riegos y la asociación con los síntomas de la infección en niños usando el método no invasivo en heces para detectar el antígeno por H. Pylori. Se trata de una investigación descriptiva, prospectiva, de corte transversal y diseño no experimental. Para la toma de datos se solicitó el consentimiento informado al representante, el cual aceptó respondiendo una encuesta demográfica y con datos determinantes de los factores de riesgo en una muestra de 100 niños, de 5 a 12 años de edad. Los resultados evidenciaron que la prevalencia de infección por H. Pylori fue del 25%, en niños escolares de 5 a 12 años de edad pertenecientes a tres instituciones educativas de las comunidades de La Tranca, San Pedro y Silante pertenecientes al cantón Cañar, durante marzo-agosto de 2019. Finalmente, se concluye que el uso del agua de consumo, antecedentes familiares y hacinamiento fueron factores de riesgo para contagiarse. La presencia del H. Pylori se relacionó significativamente con el dolor abdominal, náuseas y vómito, diarrea y reflujo gástrico, como sintomatologías observadas en los niños y niñas estudiadas.


2021 ◽  
Vol 89 (1) ◽  
pp. 10-16
Author(s):  
Sara Sahury ◽  
Sara Meoño ◽  
Luis Rodríguez ◽  
Susana Pineda ◽  
Marco Sánchez

Antecedentes: Las recomendaciones de esquemas para erradicar Helicobacter pylori se encuentran ampliamente disponibles. Este es un patógeno de alta prioridad para búsqueda y desarrollo de nuevos y efectivos tratamientos. Objetivo: Describir la respuesta terapéutica con terapia de rescate para infección por H. pylori, Hospital Escuela, Tegucigalpa, diciembre 2016-abril 2017. Métodos: Estudio descriptivo longitudinal retrospectivo en pacientes consecutivos con sintomatología gastrointestinal e infección confirmada por H. pylori. Mediante el registro del Servicio de Gastroenterología, Departamento de Medicina Interna, se identificaron pacientes positivos por H. pylori. Se registraron datos sociodemográficos, clínicos y diagnósticos. El tratamiento de rescate brindado fue, vía oral por 10 días: levofloxacina 500 mg/día, esomeprazol 40 mg dos veces/día, amoxicilina 1 gr dos veces/ día. La confirmación de la erradicación fue realizada 4-8 semanas postratamiento. Se registró información sobre la adherencia al tratamiento y los efectos secundarios. Resultados: Se analizaron 30 casos; 56.7% (17) pacientes nuevos y 43.3% (13) pacientes con al menos un fracaso. En el 16.0% (5) no hubo confirmación de erradicación; se obtuvo una tasa de erradicación del 72.0% (18/25) IC95% 50.6-87.9; siendo 78.5% (11/14) en pacientes nuevos versus 63.6% (7/11) en fracasos previos, IC95% -6.9-54.0, p=0.318. Discusión: La tasa de erradicación en este grupo de pacientes no fue satisfactoria. Actualmente el tratamiento con levofloxacina es recomendado como terapia de segunda línea o de rescate en regiones con baja o alta resistencia a la claritromicina, aunque la resistencia a quinolonas ha aumentado en los últimos años en varios países.


Author(s):  
A. R. Crooker ◽  
W. G. Kraft ◽  
T. L. Beard ◽  
M. C. Myers

Helicobacter pylori is a microaerophilic, gram-negative bacterium found in the upper gastrointestinal tract of humans. There is strong evidence that H. pylori is important in the etiology of gastritis; the bacterium may also be a major predisposing cause of peptic ulceration. On the gastric mucosa, the organism exists as a spiral form with one to seven sheathed flagella at one (usually) or both poles. Short spirals were seen in the first successful culture of the organism in 1983. In 1984, Marshall and Warren reported a coccoid form in older cultures. Since that time, other workers have observed rod and coccal forms in vitro; coccoid forms predominate in cultures 3-7 days old. We sought to examine the growth cycle of H. pylori in prolonged culture and the mode of coccoid body formation.


2015 ◽  
Vol 72 (7) ◽  
pp. 475-480
Author(s):  
Raphael Scholl

Zusammenfassung. Zu den wichtigsten Ursachen peptischer Ulzera gehört das Bakterium Helicobacter pylori. Aber wie wurde dieser ursächliche Zusammenhang nachgewiesen? Aufschluss darüber gibt die Geschichte und Theorie einer Reihe einschlägiger Studien, die in den 1980er Jahren durchgeführt wurden. Am Anfang stand die Entdeckung einer blossen Korrelation zwischen dem neu entdeckten Bakterium und peptischen Ulzera in Magenbiopsien. Unklar blieb, ob das Bakterium die Krankheit verursachte, oder ob es bloss eine opportunistische bakterielle Besiedlung darstellte. Ohne Tiermodell war der experimentelle Nachweis der Richtung der Verursachung jedoch schwierig: Zwar wurde in einem couragierten Selbstversuch mit einer geschluckten Bakterienkultur eine Gastritis beobachtet – aber der Einzelfall war wenig aussagekräftig. Die Schwächen des Selbstversuchs liessen sich durch eine randomisierte, Plazebo-kontrollierte Studie beheben, die den Anforderungen des dritten Koch’schen Postulats gerecht wurde. Darüber hinaus war es notwendig, erste Aufschlüsse über den Mechanismus der ursächlichen Verbindung zwischen H. pylori und peptischen Ulzera zu gewinnen: Wie zum Beispiel kann das Bakterium im sauren Milieu des Magens überleben? Die wissenschaftshistorische und wissenschaftstheoretische Betrachtung des Falls illustriert, wie medizinisches Wissen schrittweise aufgebaut wird.


2011 ◽  
Vol 11 (05) ◽  
pp. 271-276
Author(s):  
G. Flemming
Keyword(s):  

ZusammenfassungInfektionen mit Helicobacter pylori zählen zu den häufigsten chronischen bakteriellen Infektionen bei Menschen. Es zeigen sich deutliche geografische Unterschiede in der Prävalenz. In den westlichen Industrienationen nimmt die Infektionsrate seit den letzten Jahrzehnten ab. Die Infektion mit H. pylori erfolgt meist in der ersten Lebensdekade. Die Infektion kann lebenslang persistieren, wenn keine antibiotische Eradikation erfolgt. H.-pylori-Infektionen können diverse Erkrankungen hervorrufen, dazu gehören das Ulkus ventrikuli, Ulkus duodeni, das Magenkarzinom und das Lymphom des Mukosa-assoziierten lymphatischen Gewebes (MALT-Lymphom). Die Gefahr der malignen Entartung ist bei Kindern wesentlich geringer als bei Erwachsenen. Ein großes Problem stellen die zunehmenden Antibiotikaresistenzen dar. Daher sollte die Therapie möglichst immer nach Sensibilitätstestung erfolgen. Eine Eradikationskontrolle mittels non-invasiver Testung empfiehlt sich binnen vier bis acht Wochen nach Therapieende.


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