Dar espacio a la reflexión y la conversación alrededor del fenómeno cinematográfico es, sin duda, uno de los objetivos de un proyecto editorial como el que ha representado Estudios Cinematográficos a lo largo de más de veinticinco años. Con la transformación del Centro Universitario de Estudios Cinematográficos en Escuela Nacional de Artes Cinematográficas, la institución entró en una nueva etapa desde la cual repensar la investigación, la enseñanza y la difusión de las prácticas y de las culturas cinematográficas, en la que su revista Estudios Cinematográficos pretende mantenerse como un instrumento detonador del análisis y la crítica, desde sus dos plataformas: la impresa —con este número 40— y la digital, con el número dos, con el título de «Ética y visibilidad», al considerar que el cine todo lo visibiliza, incluso si no lo muestra, pues la elipsis, como la mirada, nos dirige fuera de la pantalla, al espacio, o el tiempo, que complementan el objeto fílmico, sea real o configurado, pero en todo momento ligado a nuestras certidumbres y creencias y la manera en que validamos lo que vemos. De estas inquietudes derivó la propuesta de conformar un número sobre la fusión de estos dos tópicos desde la perspectiva fílmica, ética y visibilidad, se trate de ficción o de documental, o del análisis sobre los fenómenos y productos cinematográficos.