En el sistema de símbolos en la obra de Federico García Lorca, aparece el de la luna como el de mayor significación por su variedad de manifestaciones, su vinculación a algunos otros de sus símbolos centrales, la función estructural que desempeña en un gran número de sus poemas y en algunos de sus dramas, y la conformación arquetípica y semántica que presta al ámbito de su mundo poético. Su incorporación desde un principio en la obra del poeta y su evolución a través de ella, nos indica, además, el área extensa y soterraña de su mundo afectivo, al mismo tiempo que nos sitúa frente a una visión específica del universo y del destino del hombre en este mundo. Trataremos en el presente estudio de fijar su particular configuración en esta poesía y de examinar su delimitación dentro de la tradición literaria y determinadas áreas culturales que han podido contribuir a su constitución característica.